Esta semana, cuando los chilenos se enteraron de que por primera vez en 10 años los índices de desigualdad van en aumento, se conoce un estudio que busca explicar por qué la brecha entre colegios públicos y privados creció casi 40 puntos desde la aplicación de la PSU. "Esta prueba no mide los contenidos adecuados para un país con los índices de desigualdad como los nuestros", señalan los investigadores.
"Una prueba que mida todos los contenidos no la hace más predictiva que otra que mide aptitudes. El Simce sí debe medir todos los contenidos, pero eso es para medir la calidad de los colegios, no deja a los alumnos fuera del ingreso a la universidad", señala la investigadora Mónica Silva.