sábado, 4 de septiembre de 2010

El precio del salmón chileno (o mejor dicho el desastre chileno)

Ejemplo de una "granja" de salmones.
La alarma ha estado sonando hace mucho tiempo acerca del pescado disponible en el mundo. Varias especies ya no se pueden conseguir y áreas que susministraban mucho pescado no dan abasto para abastecer un consumo que está cada vez más alto -en parte por la creciente popularidad del sushi. Una respuesta es la acuicultura. Peces criados en "granjas" -como si fueran pollos o vacunos- pueden susministrar una cantidad ilimitada a un mercado en expansión, y si se es capaz de responder a los problemas ambientales adecuadamente, incluso se puede hacer las cosas de forma semi-sustentable.

Adivina. No todos están tomandose la administración de los problemas ambientales seriamente. Australia, Italia y -sorprendentemente- los Estados Unidos se han distinguido por tratar de mantener su sector acuicultor limpio, adoptando un enfoque integral entre los grupos industriales y ambientalistas. No es así en Chile, y es un gran problema.

En la columna "correspondencia" de la revista Natura, un estudiante de doctorado en el Instituto Max Planck en Gottingen, Alemania, reporta acerca de un estudio que llevó a cabo acerca de cultivos de salmón cerca de un parque nacional en la región de Aysén en el sur de Chile. El área es un completo desastre y la culpa la tiene el salmón, o más específicamente las personas que lo explotan.

El alimento de los salmones y los desechos de éstos fluyen desde las zonas contenidos hacia las aguas adyacentes, toxificando el ambiente para otros peces. Los medicamentos que deben ser usados para luchar contra las enfermedades que se difunden entre animales que están hacinados también se filtran,al igual que sucede con las granjas de pollos y vacunos. Incluso hay más problemas, las redes que circundan las granjas a menudo atrapan leones marinos y otros animales, y la contaminación acústica de los barcos de susministro y las máquinas alimentadoras a menudo confunden a ballenas y delfines e interrumpe sus comunicaciones.

El dinero, como siempre es parte del problema. Chile exporta $2 billones de dólares al año en salmón atlántico. Esto sin considerar lo que se vende y consume nacionalmente. En cierta manera, esto es algo bueno, el pescado es bueno para la salud y un comercio robusto es bueno para la salud de la economía de un país. Pero lo que es bueno para la salud del planeta también cuenta y Chile, por ahora, está haciendo que la Tierra esté más enferma.

Artículo original (en inglés, la traducción es propia y amateur):